El síndrome de muerte súbita del lactante

El síndrome muerte súbita del lactante (SMSL) es la causa de muerte inexplicable más frecuente durante el primer año de vida. No se conoce qué la provoca y, a priori, tampoco se puede predecir a qué niño le ocurrirá.

Sin embargo, existen una serie de factores protectores y otros de riesgo con los que se disminuirá o aumentará la probabilidad de que se produzca. Es importante que los padres los conozcan para generar un ambiente que proteja a sus hijos contra este síndrome. Nosotros como pediatras nos vemos en la obligación de trasmitir esta información como parte de nuestra labor asistencial, de ahí que hayamos decidido dedicar un post a este tema.

¿Qué es el síndrome de muerte súbita del lactante?

La definición más aceptada es la de aquella “muerte de un niño menor de un año de edad, que ocurre aparentemente durante el sueño y de forma inexplicable después de la realización de una minuciosa investigación postmortem, que incluye la práctica de la autopsia, examen del lugar del fallecimiento y revisión de la historia
clínica”. Esta definición implica que el fallecimiento no puede ser debido a alguna circunstancia previa (enfermedad crónica o malformaciones congénitas).

Se calcula que ocurren 0,5-1 caso por cada 1.000 nacidos vivos, lo que en España daría lugar a unos 100 sucesos cada año. Los últimos datos disponibles del Instituto Nacional de Estadística muestran que en el año 2016 hubo 44 bebés fallecidos por esta causa.

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Fallecimientos por Muerte Subita Infantil, periodo 1980-2016. Fuente: Instituto Nacional de Estadística.

Como ya hemos dicho, no existe una causa clara de por qué sucede aunque existen varias hipótesis al respecto. La más aceptada es la “hipotesis del triple riesgo” en la que se superpondrían tres factores: el primero sería un niño vulnerable, es decir, aquél que estaría predispuesto para ello, a esto se sumaría un periodo crítico del desarrollo del niño unido a una serie de factores estresantes externos que son conocidos como factores de riesgo.

A pesar del desconocimiento actual de la causa última de esta patología, con el tiempo se han ido conociendo algunos de esos factores estresantes lo que ha llevado a realizar campañas preventivas que han resultado efectivas en disminuir los casos de muerte súbita.

Factores de riesgo

Como hemos dicho, alrededor de la muerte súbita del lactante aparecen una serie de factores que se han relacionado con un aumento de la probabilidad de sufrirla y por tanto forman parte de las “causas” de esta enfermedad. Algunos de ellos podremos corregirlos mientras que otros son inalterables debido a su propia naturaleza:

Factores maternos

Serían aquellos factores relacionados con algún hábito o enfermedad de la madre que se han relacionado con la muerte súbita del lactante.

  • Hábito tabáquico: desde hace años se conoce la asociación entre que una madre fume durante el embarazo y la muerte súbita. Además, esta asociación mantiene una relación directa con la cantidad de tabaco consumido. Por otro lado, el hábito de fumar después del parto de cualquier conviviente del niño, también está relacionado con este síndrome. Se estima que este factor aumenta hasta 4 veces el riesgo de sufrila. Como os podéis imaginar es un factor muy importante ya que pertenece al grupo de los que se pueden modificar.
  • Edad de la madre: se ha relacionado el ser madre joven con este síndrome. Se calcula que este riesgo aumenta mucho cuando la madre es menor de 20 años.
  • Alcohol y otras drogas: como pasaba con el tabaco, el consumo de estas sustancias durante el embarazo también aumenta el riesgo de muerte súbita del lactante. También pertenece al grupo de los factores modificables.
  • Complicaciones de la gestación/parto: algunos de ellos son placenta previa, desprendimiento de placenta, rotura prematura de membranas, anemia materna durante la gestación, preeclampsia… Algunos de ellos son prevenibles por lo que un control gestacional adecuado podría evitar algunos de ellos.

Factores del niño

  • Prematuridad y bajo peso: se sabe desde hace tiempo que tanto los niños que nacen antes de la 37 semana de gestación como aquellos que lo hacen con menos peso del que deberían están en mayor riesgo de morir de muerte súbita. Se desconoce cuál es el mecanismo que da lugar a esta relación.
  • Tener un hermano fallecido por este síndrome: se ha estimado una tasa de recurrencia del 2%. Se cree que es debido a una combinación de factores biológicos (algunos de ellos genéticos) y también epidemiológicos (factores del ambiente que persisten en el nuevo nacimiento).
  • Gemelos (gestación múltiple): los niños fruto de una gestación múltiple tienen el doble de riesgo de SMSL que los niños que nacieron de gestaciones únicas. Esto se debe en parte al alto índice de prematuridad pero también al propio hecho de ser gemelos.
  • Historia de apnea: las apneas forman parte de una entidad que en pediatría llamamos “episodios amenazantes para la vida”. Este tipo de eventos comparte muchos factores de riesgo con el SMSL por los que no es de extrañar que estén relacionados.

Factores del ambiente

  • Posición para dormir: dormir boca abajo constituye el factor de riesgo “modificable” más importante. Gracias al cambio de recomendación realizado hace unos años a “dormir boca arriba” se ha visto como el SMSL ha disminuido claramente. De igual forma, “dormir de lado” también se considera un factor de riesgo para esta patología, ya que el bebé podría girarse y pasar a posición “boca abajo”.
  • Ambiente que rodea al niño: está demostrado que los colchones blandos así como objetos sueltos por la cama aumentan el SMSL. Por ello se recomienda que duerman sobre una superficie dura y sin objetos como peluches, cojines antivuelco, colchas o almohadas a su alrededor.
  • Colecho: compartir la cama con un bebé, sobretodo si éste es menor de 3 meses, es un factor de riesgo para el SMSL. Este riesgo aumenta cuando la cama es multicompartida (bebé y al menos dos personas más). Sin embargo, dado que el colecho es un factor que potencia la lactancia materna y ésta previene el SMSL, podría realizarse de forma segura siempre y cuando no concurrieran el resto de factores de riesgo. Esta afirmación está extraída de las recomendaciones actuales del Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (link) y de la IHAN (link). Si quieres saber más sobre cómo realizar colecho de forma segura consulta este link,

Factores protectores

Estos factores son los que han demostrado disminuir la probabilidad de sufrir una muerte súbita. La gran mayoría de ellos son modificables, es decir, podemos intervenir  activamente para que se produzcan. Todas nuestras energías deberán ir dirigidas a que nuestros bebés disfruten de ellos.

  • Lactancia materna: es uno de los factores protectores más fuertes. De hecho se estima que los bebés amamantados por sus madres tiene la mitad de riesgo de sufrir un SMSL respecto de aquellos que toman biberón. Además, la lactancia materna contrarresta los riesgos del colecho, siempre que éste se realice de forma segura.
  • El chupete: el empleo del chupete durante el sueño ha demostrado disminuir el SMSL por lo que se encuentra entre las recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría para prevenir este síndrome. En caso de emplearlo debemos hacerlo tras la instauración de la lactancia materna para no interferir con ella (en torno al mes de vida).
  • Compartir habitación: el compartir habitación pero no la cama se ha asociado a la disminución el SMSL, seguramente porque gracias a ello se consiguen otros factores protectores como mayor tasa de lactancia materna y evitar que el niño duerma boca abajo.
  • Airear la habitación: otro factor protector frente al SMSL consiste en ventilar y mantener una adecuada temperatura en la habitación sin que ésta sea ni muy baja ni excesiva.
  • Vacunación: se desconoce el porqué de esta asociación, pero se ha demostrado que en los niños vacunados la probabilidad de SMSL disminuye al 50%. Por ello, forma parte de las recomendaciones para evitar este síndrome.

¿Qué debo hacer entonces por mi bebé?

Hasta este momento has podido leer una serie de factores que se han demostrado asociados al SMSL. Algunos de ellos son modificables. ¿Qué podemos hacer entonces? Se trata de ofrecer a tus hijos un ambiente seguro que potencie los factores protectores y evite al máximo los factores de riesgo sobre los que podamos intervenir.

Cuando se analizan las muertes por SMSL se observa que en la gran mayoría (95% de los casos) existe una combinación de varios factores. Las campañas para su prevención deben realizarse a nivel poblacional, dirigidas a todos los niños y sus familias independientemente de que en ellos concurran más o menos factores de riesgo.

De entre todas las campañas de concienciación que se han realizado, la más efectiva ha sido “Ponle a dormir boca arriba”, instaurada en España en el año 2000, consiguiendo disminuir drásticamente las muertes por SMSL.

¿Y los vigilabebés qué función pueden cumplir?

Por desgracia, ningún dispositivo de vigilancias de bebés ha demostrado disminuir las tasas de SMSL. Y al referirnos a dispositivo nos referimos no solo al típico vigilabebés con cámara y sonido, sino también a los más modernos que nos darían información sobre la frecuencia cardíaca o la saturación de oxígeno del niño.

Este tipo de dispositivos avanzados estarían recomendados en ciertos pacientes con riesgo muy aumentado para el SMSL (prematuros que hacen pausas de apnea, cardiópatas, antecedentes familiares…) en los que los padres serían alertados con prontitud ante un evento de este tipo y podrían actuar a tiempo. Sin embargo, no forman parte de las estrategia generales actuales para prevenir el SMSL a nivel poblacional.

Si nos seguís a menudo, nosotros incluimos estos dispositivos del siglo XXI dentro de la lista de regalos que NUNCA se deberían hacer a un recién nacido.


La mayoría de las recomendaciones de este post están extraídas del Libro Blanco de la Muerte Súbita Infantil de la Asociación Española de Pediatría que puedes consultar en este Link.

NOTA: la imagen de cabecera de este post has sido seleccionada por representar uno de los factores de riesgo para la muerte súbita del lactante. Vale que las fotos de bebés dormidos como angelitos boca abajo son bonitas, pero recuerda que en casa debes poner a los niños boca arriba.

Os dejamos aqui abajo una infografía que hicimos hace unas semanas sobre el tema dentro de nuestra serie de #Pediconsejos.

muerte subita del lactante

7 comentarios sobre “El síndrome de muerte súbita del lactante

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  1. Muchas gracias por la información! Una pregunta, hasta cuándo se ha de mantener el bebé durmiendo boca arriba?
    Tengo una bebé de 9 meses, se da la vuelta sola, y me paso la noche volviéndola a poner boca arriba… Pero no hay manera de que se quede así.
    Gracias!

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    1. Los niños deben ponerse a dormir boca arriba mientras no se den la vuelta ellos solos. De forma teórica, cuando un niño se da la vuelta el solo posee los mecanismos suficientes para que la apnea que precede a la muerte súbita no ocurra. Además, por encima de los 6 meses el SMSL es menos frecuente. Así que puedes estar tranquila y no estar en vela por la noche haciendo la croqueta a tu hija todo el rato 😘

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      1. Muchas gracias! Creo que dormiremos mejor las dos… yo por tranquilidad y ella porque cada vez que la giro me protesta en plan “ya está la pesada girándome otra vez” 😅
        Un abrazo!

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