Mi hijo cojea, ¿qué debo hacer?

– Gonzalo… Tu sobrino cojea…

– Uy, ¿y desde cuándo?

– No sé… Salió esta mañana de casa y ha vuelto del parque que parece que no quiere apoyar el pie, pero no he visto que se haya caído.

– ¿Qué zapatos le has puesto?

– Esos que me diste de tu hijo de la talla 21.

– Cris, esos zapatos le quedan pequeños a tu hijo ya que usa un 23. Seguro que ese es el problema…


La cojera es un motivo frecuente en pediatría. De repente, los padres os dais cuenta que vuestro hijo camina cojeando o incluso rechaza andar, os preocupa y reconocéis que eso no es normal. Dependiendo de los síntomas acompañantes puede suponer algo banal hasta enfermedades muy importantes.

A través de las siguientes líneas os contaremos qué hacer y cuándo consultar con vuestro pediatra. También hablaremos sobre las enfermedades que más frecuentemente tenemos en cuenta cuando se produce este síntoma.

¿Qué es la cojera?

La cojera se define como “el patrón anormal de la marcha bien sea por dolor, deformidad o debilidad muscular”.  Habitualmente encontraremos a un niño que camina diferente a su forma habitual o que directamente rechaza la deambulación.

La edad del niño junto con la historia clínica y la exploración física, orientará hacia un tipo de patología u otra y los pasos a seguir. En esta historia clínica no deben faltar preguntas sobre la presencia de fiebre, antecedente de golpe, catarro previo o episodios similares, entre otros. Una buena exploración permitirá localizar cuál es la articulación afectada.

Os dejamos a continuación las causas más importantes de cojera que debéis conocer.

Sinovitis transitoria de cadera

Es la causa más frecuente de cadera dolorosa y cojera en los niños. Habitualmente afecta a la cadera aunque puede localizarse en otras articulaciones. Es un motivo de consulta muy frecuente tanto en atención primaria como en las urgencias de pediatría.

En general se presenta en niños entre 3 y 8 años de edad de forma súbita sin otra sintomatología acompañante, salvo la propia cojera. En la exploración suele objetivarse dolor a la movilización de la cadera. El dato más importante que orienta a esta enfermedad es el antecedente de una infección vírica en las semanas previas, que provoca inflamación de forma reactiva sin que exista una infección en la articulación propiamente dicha.

Tanto la historia como la exploración son tan características que el diagnóstico no requiere de pruebas complementarias. El tratamiento consiste en realizar reposo relativo (no acudir a clases de educación física ni otra actividad similar) y la toma de antiinflamatorio (ibuprofeno). Los síntomas suelen desaparecer en unos 7 días, momento en el que conviene realizar una revisión con el pediatra para comprobar la buena evolución del cuadro.

Artritis séptica

En este caso, la cojera se debe a una infección por una bacteria en la articulación, normalmente cadera o rodilla. Aunque no es tan frecuente como la sinovitis transitoria puede ser muy grave por lo que es muy importante saber diferenciarlas.

En este caso, puede afectar a niños de todas las edades pero es más frecuente en menores de 3 años. A diferencia de la sinovitis, suele presentarse con fiebre, aunque no siempre. El niño presenta mal estado general junto con una exploración difícil de realizar debido al gran dolor y la inflamación de la articulación.

La artritis séptica es una causa grave de cojera que suele requerir pruebas complementarias e ingreso hospitalario inicial. El tratamiento consiste en antibiótico que puede prolongarse varias semanas y ocasionalmente precisar cirugía.

Mira siempre los pies y los zapatos de tu hijo

Parecerá una tontería pero es muy habitual que los niños cojeen por un par de zapatos nuevos o una piedra que se les haya colado en el parque. También otros motivos como heridas, uñas encarnadas o papilomas en la planta del pie pueden ocasionar cojera. Así que antes de acudir al pediatra asegúrate de que tu hijo sigue cojeando al estar descalzo y que no presenta ninguna de las lesiones que te hemos comentado.

Ojo con los golpes

Los pediatras siempre os preguntamos si la cojera de vuestros hijos comenzó con una caída o un golpe. A pesar de que es un dato importante ya que puede traducir un esguince o una fractura, hay recordar que los niños sufren caídas frecuentes leves que no suelen ser el motivo de la cojera. Si tras un golpe tu hijo no mejora en un tiempo razonable deberías consultar con tu pediatra para que descarte otras enfermedades.

¿Cuándo debo consultar con mi pediatra?

Los datos de alarma de una cojera son: fiebre, rechazo de marcha, dolor muy importante, afectación del estado general, cojera que no mejora en unos días, episodios repetidos, cojera niños pequeños o empeoramiento a primera hora de la mañana.

En estos casos debéis consultar siempre con vuestro pediatra para que descarte una enfermedad grave.


La información de este artículo ha sido obtenida del protocolo diagnóstico terapéutico de la Asociación Española de Pediatría sobre la Cojera (link).

El copyright de la imagen de cabecera del post pertenece a Philippe Put bajo un licencia CC BY-NC 2.0

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Un sitio web WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: