Consejos sobre Lactancia Materna: el destete

Muchas son las dudas que surgen tanto al principio de la lactancia, durante, como al final de la misma. Entre ellas, muchas madres acuden a la consulta preguntando qué deben hacer con las tomas de pecho cuando se incorporan al trabajo y pasarán más horas fuera de casa, o simplemente, quieren dejar de dar el pecho a sus bebés porque consideran que ha llegado el momento.

Con el fin de arrojar algo de luz a esta etapa de la vida del niño, hemos escrito este post en el que os daremos a conocer en qué consiste el destete, cómo debe realizarse teniendo en cuenta las características del niño y cuáles son las mayores dificultades que os vais a encontrar durante el proceso.

¿Qué significa “el destete”? ¿Cuándo ha llegado el momento?

Al proceso de retirar o dejar la alimentación con lactancia materna, sea cual sea la edad del niño, se conoce como “destete”.

Como sabéis, la lactancia materna es la opción recomendada por la OMS como método único y exclusivo de alimentación desde el nacimiento y hasta los 6 meses de vida, y a partir de este momento junto con la alimentación complementaria hasta los 2 años o más, siempre que la madre y el niño quieran.

Sin embargo, la realidad es que las tasas de lactancia materna exclusiva a nivel mundial (datos publicados en 2016 por UNICEF), indican que, globalmente, sólo un 43% (2 de cada 5) de niños continúan recibiendo lactancia materna exclusiva a los 6 meses de vida. Estos porcentajes son incluso más bajos en los países europeos y norteamericanos en comparación con los países del Hemisferio Sur. Probablemente esto se relacione con los estilos de vida de las mujeres en los países de nuestro entorno, donde la mayoría de las mujeres se incorporan a la vida laboral cuando finalizan sus permisos de maternidad, lo que seguramente comprometa la duración de la lactancia materna.

En España, la legislación vigente (Real decreto-ley 6/2019, de 1 de marzo) ofrece la prestación denominada de “nacimiento y cuidado de menor” que otorga 16 semanas de permiso remunerado para la madre biológica y otras 8 semanas para el progenitor diferente de la madre biológica. Periodo al que se suele sumar “el permiso de lactancia” de forma acumulada. Si hacemos cuentas, una madre trabajadora española que ofrece a su bebé lactancia materna exclusiva debe incorporarse al trabajo entre los 4-5 meses de vida del niño; con suerte, algunas conseguirán permisos remunerados hasta los 6 meses “juntando las vacaciones”.

Ante todo decir que el momento de la finalización de la lactancia materna debe ser una decisión personal, sea a los 6 meses, antes o después. A veces, simplemente se tiene la falsa creencia de que combinar lactancia materna y trabajo hace necesario empezar con los biberones. Realmente esto no es así ya que trabajar y seguir dando el pecho a vuestros hijos es posible, pero en estos casos hablaríamos de diferentes alternativas como son la lactancia diferida, la lactancia mixta o dejar las tomas de leche para cuando la madre está en casa. Todas estas son opciones que por sí solas darían lugar a otro post diferente, así que volvamos al destete. Llegados a este punto, cuando de forma informada la madre ha decidido dejar de dar el pecho a su hijo, empieza nuestra labor: aconsejar, de acuerdo a las circunstancias individuales de cada una, cómo podéis realizar el destete, independientemente de la edad del niño.

¿Cómo realizar el destete?

No tiene nada que ver destetar a un bebé de 4 meses, que a uno de 10 o bien a un niño de 2 o 3 años, así que, empecemos por el principio.

En un lactante pequeño, aquel menor de 6 meses, la transición al biberón no suele ser complicada. La teoría dice que cada 2-3 días se sustituya una toma de pecho por una de fórmula. De esta manera, en 2 o 3 semanas habréis realizado el destete completo. Durante este periodo, el pecho irá produciendo cada vez menos leche debido al descenso de la demanda. Así escrito suena ideal, pero la realidad es otra cuando el bebé se niega a tomar el biberón o no sabe chupar la tetina. En general será cuestión de tiempo que se acostumbren y ofrecerlo de forma reiterada nos llevará al éxito. Algunos trucos útiles pueden ser buscar tetinas más flexibles o incluso ofrecer la leche con cuchara o vasito.

A partir de 6 meses coincidiendo con la introducción de la alimentación complementaria será más fácil. Lo habitual es sustituir las tomas de leche materna por otros alimentos, asegurando el aporte lácteo en 2-3 tomas con fórmulas de continuación que pueden tomar en biberón o vasito. Recordad además que a partir de los 9 meses ya pueden incorporar en su dieta el yogur y queso fresco, excelentes fuentes de calcio para los niños.

Cuando abordéis el destete, es muy posible que el niño pida pecho, sobre todo durante los primeros días. Para que no sea una tortura, es adecuado ofrecerle si pide e ir dismuyendo las tomas de pecho de forma paulatina. Llegados a este punto, puede que el número de despertares nocturnos tras la retirada del pecho aumente, ya que es normal que los niños, sobre todo hasta los 2 años, mantengan despertares, ya que estos dependen de la madurez del sueño y no de la cantidad de comida que toman antes de dormir o durante la noche. La succión con chupete puede ser un buen sustituto del pecho para calmar al bebé en estos casos.

Pasado el año de vida la cosa cambia mucho ya que el pecho, además de ser un alimento, funciona como elemento de calma, refugio y protección, por lo que es habitual que lo pidan en situaciones muy diversas. En edades más tempranas, esto también ocurre, pero la retirada del pecho suele ser mejor tolerada y con menos trabas por parte del niño.

En los casos en los que la cosa se complica porque el niño solicita el pecho al margen de la alimentación, la frase “no ofrecer, pero no negar” se debe convertir en un mantra, aunque sabemos que muchas veces es difícil de cumplir. En estos casos, ofrecer alternativas, distracciones e incluso negociar en aquellos que son mayores (por ejemplo “solo en casa” o “solo antes de dormir” a cambio de “salidas divertidas al parque” o “el cuento que más te gusta”) son una buena opción. Ante todo, debéis respetar las necesidades del niño, buscar el mejor momento y armarnos de paciencia porque no es una cosa que se consiga en 3 días.

Independientemente de la duración de tu lactancia, puedes estar contenta y orgullosa una vez que has tomado la decisión, así que enhorabuena por llegar hasta aquí.

Algunos consejos útiles para el destete

A lo largo del post os hemos dado algunas pinceladas y consejos para sobrellevar mejor esta etapa en niños pequeños como son el uso de chupetes, vasitos o incluso ofrecer la leche con cuchara, al que se unirán sin duda muchos mimos y abrazos. En general, con el paso de los días, la situación se regulará y sabréis atender las necesidades de vuestro hijo sin recurrir al pecho.

Para los niños mayores, en los que ya hemos dicho que el proceso es más largo y difícil, puede ser útil recurrir a cuentos ilustrados y dirigidos a niños en los que se narran historias en las que hay tetas que se cansan de lactar (“La teta cansada” de Montse Reverte, link), una fiesta para despedirse de la teta (“La fiesteta” de Miriam Tirado, link) o la “Tetita” de Diana Oliver (link) que habla del destete dirigido cuando ha llegado un nuevo bebé.

En cualquier caso, muchos brazos, amor, presencia, comprensión y, sobre todo, paciencia.

Bibliografia que te puede resultar interesante

Lactancia Materna en cifras: Tasas de inicio y duración de la lactancia en España y en otros países Comité de Lactancia Materna · Asociación Española de Pediatría, 2017 (Link).

Lactancia materna en niños mayores o “prolongada”. Comité de Lactancia Materna. Asociación Española de Pediatría. 2015. (Link).

2 comentarios sobre “Consejos sobre Lactancia Materna: el destete

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  1. Hola! Me animo a escribiros porque me ha parecido muy buen post! Tengo un niño de 3 meses con el que hago lactancia mixta desde que nació. Cuando tenga 5 meses me reincorporare al trabajo y he pensado que será cuando deje de dar el pecho. Probablemente solo podría darle pecho en la toma de la cena. Además siempre le he dado pecho en tomas de comida, nunca para calmarlo ni dormirlo. Mi duda es si tiene algún sentido conservar esa única toma de la noche (quizás dejé de producir lo poco que produzco no?) Y también me gustaría saber vuestro consejo sobre si hacerlo gradual (unos días antes ir dándole directamente biberón sin pecho antes como hago ahora en una toma al día, luego dos, etc) o mejor darle solo biberón cuando yo ya no esté en casa porque he vuelto a trabajar. Muchas gracias

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    1. Hola María
      Hay una cosa en lactancia que está clara y es que mientras el bebé chupe habrá producción de acuerdo a esa demanda, es decir aunque mantuvieras solo una toma al día esa sería tu producción diaria: una toma al día, con todos los beneficios que ya bien conoces. En cuanto al cambio puedes hacerlo gradual sin ningún problema, o solo unos pocos días antes para que des el mayor tiempo lactancia materna, el cuerpo es muy sabio y se acostumbra rápido.
      Así que en cualquier caso y como verás, la decisión de dejar el pecho o seguir será tuya! Las opciones son varias y en general siempre compatibles.
      Un saludo!

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