¿Qué debería contener un botiquín doméstico?

Suena el teléfono. Es domingo por la tarde.

– Gonzalo, tu sobrino se ha caído, no para de llorar y tiene una herida en la rodilla…

– Bueno, no te preocupes tanto, lo habitual en un niño de 20 meses.

– Ya, pero, ¿qué hago?.

– ¿Tendrás un botiquín en casa, no?. Unas tiritas, un desinfectante…

– No me habías dicho que tenía que tener un botiquín.

– … – Sin comentarios.


En toda casa en donde haya niños debería haber un botiquín que cubriera los primeros cuidados cuando se ponen enfermos. No es cuestión de tener media farmacia en casa, pero es muy recomendable contar con algún jarabe para tratar el dolor y la fiebre así como disponer de material para realizar la primera cura de una herida.

En este post te contamos qué deberías tener en casa para poder atender a tus hijos en un primer momento.

¿Qué es un botiquín?

Un botiquín es un conjunto pequeño de medicinas y otros materiales médicos que permiten afrontar los primeros pasos en el tratamiento de los síntomas más habituales de algunas enfermedades. Además, suelen estar guardados en una caja o una bolsa lo que permite trasportarlos.

El botiquín de una casa en donde vive un niño no debería variar mucho del de un adulto, salvo por la presentación de los medicinas que contiene. En niños preferiremos jarabes mientras que en adultos tendremos pastillas o comprimidos.

¿Qué debe contener?

Como decíamos al principio, un botiquín no consiste en tener media farmacia en casa. Al contrario, debería contener lo mínimo imprescindible para tratar las enfermedades más comunes de nuestros hijos: la fiebre y el dolor así como la cura de heridas simples.

  • Un termómetro: la fiebre es un síntoma muy frecuente en niños que padecen una infección. Debemos contar con uno en casa para poder tomar la temperatura y con ello decidir si administramos un antitérmico. Con uno axilar digital de lectura rápida bastará, no te compliques con termómetros modernos.
  • Un antitérmico/analgésico: al igual que es importante saber cuando un niño tiene fiebre debemos contar en casa con algún medicamento capaz de tratarla. En general se emplea paracetamol o ibuprofeno. Estos dos fármacos también son analgésicos (quitan el dolor), por lo que matamos dos pájaros de un tiro si tenemos en cuenta que los niños suelen darse golpes con frecuencia. La presentación de estas medicinas deberá ser la adecuada a la edad de tus hijos (jarabes, pastillas, polvos efervescentes…).
  • Tiritas, vendas, gasas y esparadrapo: tan frecuentes como la fiebre o más son los golpes y las caídas. Nuestro botiquín debe contar con tiritas para cubrir las heridas más pequeñas así como con gasas o vendas y esparadrapo para cubrir las de mayor tamaño.
  • Un desinfectante: como por ejemplo clorhexidina al 1% en spray, la cual es preferible en niños a la povidona yodada por el riesgo de intoxicación por yodo en niños pequeños. Estos dos productos sirven como desinfectantes y son muy útiles para la limpieza de heridas.
  • Suero fisiológico: nos resultara imprescindible para la limpieza de los ojos en caso de conjuntivitis o de la nariz cuando los niños tengan un catarro. Podemos disponer de un envase grande (botella de medio litro) de la que iremos extrayendo lo que necesitemos o monodosis de un solo uso.
  • Soluciones de rehidratación oral: cuando un niño tiene diarrea o vómitos, los pediatras recetamos a los padres “suero” para que se mantengan bien hidratados. Estas soluciones de venta en farmacias llevan las cantidad adecuada de azúcar y sales para que un niño se mantenga bien hidratado en estos casos.

Además de lo mencionado anteriormente conviene tener en el botiquín unas pinzas pequeñas (que nos ayudaran en caso de que nuestro hijo se haya clavado una astilla), jeringas de plástico (sin aguja, para hacer lavados nasales, irrigar una herida o coger medicación) y guantes de plástico (para cuando limpiemos una herida o tengamos que cambiar un pañal y el bebé tenga diarrea).

¿Dónde guardo el botiquín?

Las medicinas deben estar fuera del alcance de los niños (al igual que los productos de limpieza y otros que pueden resultar peligrosos). Lo mejor es guardar el botiquín en un sitio alto y mejor si es bajo llave. También es útil que los niños no sepan donde se ha guardado, porque como se suele decir “ojos que no ven, niño que no se toma el paracetamol…”.

Otro detalle importante es no guardar medicinas caducadas o incompletas. En caso de que esto ocurra llevaremos lo que nos haya sobrado o esté caducado a la farmacia porque allí tienen puntos de recogida para su posterior destrucción.

Botiquín en caso de enfermedades especiales

Puede ser que tu hijo tenga una enfermedad que requiera de un tratamiento con alguna medicina más especial. Es el caso de los inhaladores para el asma, los antihistaminicos para la alergia o las cremas de corticoides para la dermatitis atópica. Si tu hijo no tiene este tipo de enfermedades no es necesario que las tengas en casa, ya será tu pediatra el que te las recete cuando las necesites.

El botiquín de los viajes

Cuando salimos de viaje con niños debemos preparar un pequeño botiquín en el que, además de todo lo anterior, incluiremos alguna cosa que puede resultar útil allí donde vayamos y quizá resulte difícil encontrar, como por ejemplo:

  • Protector solar: como sabéis, debemos proteger a nuestros hijos frente a quemaduras solares por lo que una crema de protección resulta imprescindible durante un viaje en el que realicemos actividades al aire libre.
  • Repelente de mosquitos: sobre todo en viajes durante el verano. Debemos preguntar en farmacia si son aptos para uso en niños.

Un manual de primeros auxilios

Además del botiquín en sí, es conveniente que contemos en casa con algún manual de primeros auxilios que nos ayude en caso de que nuestros hijos sufran un accidente o que nos cuente cómo actuar frente a síntomas frecuentes en los niños. Actualmente existen versiones electrónicas disponibles que nos permiten consultarlos on-line en cualquier sitio.

Nosotros os proponemos dos: 1) El manual de “Cómo actuar frente a un accidente infantil” de la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría (Link); 2 ) La “Guía práctica de primeros auxilios para padres” del Hospital Niño Jesús (Link).


En resumen, es mejor contar con pocas cosas pero que sepamos que van a ser útiles. De nada sirve tener miles de medicinas si no las usamos con cierta frecuencia y además en caso de ser medicamentos poco habituales deberían administrarse bajo supervisión de tu pediatra.

2 comentarios sobre “¿Qué debería contener un botiquín doméstico?

Agrega el tuyo

  1. ¿A partir de qué edad se puede usar la Povidona Yodada? Tenía entendido que con los más peques no se podía. También tengo entendido que las madres lactantes tampoco debemos usarla, aunque supongo que no será lo mismo en el caso de un bebé de menos de 6 meses que un niño de dos años.
    Gracias!

    Me gusta

    1. Hola Amatxo!!
      La povidona yodada está contraindicada en la lactancia debido a que se puede absorber el yodo y excretaras en la leche lo que provocaría una sobrecarga al bebé.
      Algo parecido pasa con la cura de las heridas ya que a través de estas se podría absorber, sobretodo en los menores de un mes de vida. No está claro totalmente hasta qué edad se debe evitar.
      En ambos casos es “peligroso” si se utiliza de forma de continuada. Teniendo en cuenta que existe una alternativa (la clorhexidina) tan eficaz como la povidona, no merece la pena jugarasela y es preferible utilizar otra alternativa. Un saludo!!

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

Un sitio web WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: