Viajar con niños pequeños en avión

No, no nos hemos vuelto locos. Hoy hemos decidido hablar un poco sobre este tema porque muchos p/madres nos preguntan a nosotros, sus pediatras, si sus hijos pueden viajar en avión. En general suelen ser primerizos y con un bebé, pero tampoco faltan las preguntas de p/madres más experimentados pidiéndote algún consejo para el vuelo.

Los vuelos en avión se han convertido en los últimos 20-30 años en un medio de transporte habitual y cómodo. Lo que antaño era prohibitivo, hoy en día es más accesible por lo que muchas familias se plantean usar el avión para sus desplazamientos hacia lugares de vacaciones. Muchos de vosotros ya habréis cogido algún avión, pero seguro que si estáis leyendo este post es porque nunca lo has hecho con niños o al menos te planteas dudas al respecto.

Poco, o mejor dicho, nada se puede encontrar en los libros de pediatría que hemos estudiado sobre niños (que no estén enfermos) y vuelos en avión, por lo que todo lo que vas a leer a continuación está basado en nuestra experiencia personal y la de nuestros amigos y familia así como de la información extraída de las páginas web de las principales aerolíneas de nuestro país. En nuestro caso ya hemos cogido 8 vuelos con nuestro hijo menor de dos años (dos de ellos de 10 horas de duración). Además contamos con una sobrina de casi 5 años que ha cogido innumerables vuelos desde que nació ya que sus padres vivían en un país diferente a España y nos venían a visitar con frecuencia. También hemos contado con los consejos de una amiga azafata, madre de dos niñas de 5 años con las que ya ha volado en varias ocasiones.

En este post encontrarás información útil a la hora de programar el vuelo así como consejos que podrás utilizar para cuando hayas despegado. La mayoría de las cosas que leas a continuación están pensadas para p/madres con niños por debajo de los 6-7 años, ya que los mayores de esta edad son lo suficientemente autónomos como para no necesitar tanta supervisión por vuestra parte.

Y recuerda, el vuelo en avión es el inicio del viaje. Piensa en lo bien que os lo vais a pasar después y no te agobies nada más empezar las vacaciones. Coger un avión es el tramite para llegar allí donde realmente quieres estar, así que ¡¡no te amargues!!

Planea el vuelo con antelación

Viajar con niños supone siempre un esfuerzo adicional a nivel organizativo. Pero si a ello le sumas que van a tener que estar encerrados en un sitio bastante estrecho, se puede convertir en una odisea. Ten en cuenta que los niños pequeños necesitan moverse, liberar la energía, y a diferencia de los adultos, a veces, son difícilmente controlables.

Por ello, debes intentar programar el vuelo en unos horarios que se acoplen al ritmo de vida de tus hijos. Además de las horas del propio vuelo tendrás que contar con 1-2 horas más antes y después del mismo. Si tu hijo suele dormirse una buena siesta después de comer es ideal que cojáis un vuelo a media mañana, si por el contrario tu hijo es un dormilón nocturno, los vuelos de noche serán tu mejor opción.

Los niños pequeños viajan “gratis”

La mayoría de las compañías aéreas solo cobran por asiento ocupado. Por ello, los menores de 2 años solo pagan una parte muy pequeña de la tarifa (en general son las tasas aeroportuarias que corresponde, aproximadamente, al 10% de la tarifa del adulto) ya que viajan en brazos de sus padres. Puede resultar un poco incómodo en bebés grandes, pero si consigues que se duerman el vuelo suele ser una delicia para ellos. L@s azafat@s de vuelo entregaran a los padres del niño un cinturón especial (de color naranja en muchas ocasiones) para atar al niño durante el despegue y el aterrizaje que se entrelaza con uno de adulto. También te entregarán un chaleco salvavidas especial para el bebé.

En el caso de que no quieras llevar en brazos a tu hijo, la mayoría de las compañías aéreas ofrecen la posibilidad de sacar un billete para el menor de 2 años pero ocupando asiento. Deberás llevar una silla de coche homologada como sistema de retención que se colocará en el asiento asignado al bebé. En este caso, el billete se facturará como el de un niño de 2 a 11 años. Por último, como máximo pueden volar dos niños menores de 2 años por adulto, uno de ellos en brazos del p/madre y otro en silla homologada en asiento contiguo (por lo que este último se factura a mayor precio).

Los niños de 2 a 11 años ocupan asiento, por ello el billete es más caro que el de un bebé. Aun así, en este rango de edad, la mayoría de las compañías ofrecen descuentos sobre la tarifa del adulto para que el vuelo resulte más económico.

Cuanto más pequeño el niño, mejor

Ya te habrás dado cuenta que viajar en avión con un niño menor de dos años sale más a cuenta que con uno más mayor, pero además los niños pequeños suelen tolerar mejor un viaje en avión que los más mayores y los pediatras no vemos ningún inconveniente que estos niños realicen un vuelo por largo que sea.

Por debajo de los seis meses el vuelo para ellos no varia mucho de la rutina que hacen en su vida diaria: comer, dormir y estar en brazos de sus padres. Por ello, en esta edad, los vuelos con niños suelen ser muy tranquilos. Si además tu hijo solo toma lactancia marterna, el vuelo será coser y cantar. Otra ventaja de volar con niños pequeños es que muchas compañías ofrecen “cunas” en los vuelos internacionales para menores de 8 meses (y hasta 11 kilos) en donde puedes dejar al bebe mientras está durmiendo. Si quieres utilizarlas deberás ponerte en contacto con tu compañía antes del vuelo para que te la asignen.

El momento despegue/aterrizaje: el más temido

Todos los que hemos viajado en avión hemos experimentado como se nos taponan los oídos durante el despegue y el aterrizaje. Esto ocurre porque dentro de la cabina del avión cambia la presión del aire sin que de tiempo a que el oído se adapte (algo parecido a lo que les ocurre a los buceadores). Los adultos somos capaces de compensar esta diferencia de presión mascando chicle o soplando tapándonos la nariz.

Los niños no son diferentes en este aspecto a los adultos y sufren también ese cambio de presión. La diferencia estriba en que ellos no saben que tiene que hacer para solucionarlo y además lo viven como una sensación desagradable que en muchas ocasiones les provoca el llanto. Los que peor lo pueden pasar son los bebés. Para ayudarles puedes ofrecerles el pecho o un biberón para que traguen algo o simplemente el chupete.

La seguridad ante todo

Como hemos dicho al inicio del post, viajar en avión es cada vez más frecuentes, pero ello no quita que sigamos de forma estricta las recomendaciones de seguridad.

Más arriba has podido ver alguna foto de como son los cinturones de seguridad de los niños menores de 2 años. Los de los niños mayores son iguales a los del adulto. Es muy importante que los niños vayan atados la mayor parte del tiempo (y sobre todo si lo solicita el personal de vuelo) ya que ante una turbulencia inesperada pueden” salir volando” del asiento debido a su poco peso comparado con el del adulto. Por el mismo motivo, es mejor que estén en el asiento que paseando por el avión.

En el muy improbable y poco frecuente caso de que saltaran las mascarillas de oxigeno, recuerda que debes colocarte primero la tuya y luego ayudar a los niños.

¿Y qué les doy de comer en el avión?

Si tu hijo toma lactancia materna lo tienes muy fácil ya que la comida la llevas incorporada y no será muy diferente de lo que haces habitualmente (a demanda, verdad??).

En el caso de que tu hijo tome lactancia artificial deberás pedir al personal de vuelo que te calienten el agua para preparar el biberón. La mayoría de los aviones no tienen microondas por lo que normalmente se calienta el agua al baño maría.

Respecto a los sólidos, los p/madres solemos llevar nuestra propia comida para un viaje corto por si el niño quiere picar algo (algo de fruta, pan…). En el caso de vuelos más largos puedes optar por llevar tu propia comida de casa (y si es necesario calentara, otra vez al baño maría). Nosotros te recomendamos que lleves cosas que no sea necesario calentar como pasta o ensalada de arroz. Y piensa que es mejor que sobre, no vayas a encontrarte con un niño gritando que quiere comer por encima de las Azores. Tu mejor que nadie conoces a tus hijos así que piensa en que pude gustarles.

También puedes preferir que tus hijos coman la comida que ofrece la compañía aérea, pero tienes que tener en cuenta unos detalles importantes: 1) los niños menores de 2 años, al no ocupar asiento, no cuentan para las comidas (algunas compañías ofrecen la posibilidad de potitos o similares pero tienes que avisar con antelación); 2) para los niños entre 2 y 11 años, al ocupar asiento, la compañía les ofrece un menú infantil (también has de avisar a la compañía con al menos 48 horas de antelación). Si tus hijos son muy especiales comiendo es mejor que les lleves comida de casa, que todos sabemos lo buenas que están las comidas de los aviones.

Respecto a los líquidos, las normas de seguridad aeroportuario permiten que los p/madres de niños lleven consigo la cantidad de agua que crean suficiente para dar de beber a sus hijos o prepararles un biberón. Así que no te cortes y lleva un par de botellas de dos litros por si las moscas. Puedes consultarlo en esta página de Aena.

Entretener a los niños: tu objetivo principal

Esta es una de las partes más temidas por los p/madres cuando se plantean coger un avión o han vivido en sus propias carnes como un crío de 2-3 años ha estado llorando dos horas sin que nadie pudiera calmarle porque se aburre.

Para no llegar a esta situación tienes que intentar entretener al niño el máximo tiempo posible. Quizá la edad más complicada sea entre el año y los dos años de vida, etapa en la que los niños suelen ser torbellinos con ciclos de atención muy cortos (es decir, que se entretienen fácilmente pero rápidamente quieren cambiar de actividad).

Para ello debes llevar en el equipaje de cabina juguetes o artilugios que sepas que van a entretener a tus hijos: cuentos, juegos de mesa pequeños, muñecos, pinturas… y siempre podrás recurrir a los dispositivos electrónicos (móviles o tabletas) que, aunque no deberías utilizarlos a diario en tus hijos, en un viaje en avión pueden ser muy útiles. En el caso de que hayas decidido usarlos recuerda que tendrás que ponerlos en “modo avión” por lo que los vídeos o juegos que usen deberán estar descargados.

Algunas compañías ofrecen algún juguete a los niños pero no creemos que con ellos se entretengan todo el viaje.

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¿Qué les meto en la maleta?

Los niños, aunque sean menores de 2 años, tienen derecho a llevar un bulto de mano en cabina.  En ese bulto deberías meter todo lo que pueda necesitar tu hijo durante las horas de vuelo (además del los juguetes).

Imprescindible ropa de cambio. Nunca sabes cuando vas a tener que cambiar a tu hijo, ya sea porque se ha tirado el agua encima o porque no le siente muy bien volar y eche una vomitona. Así que mete por lo menos un recambio de cada prenda.

Algunas compañías ofrecen pañales pero es mejor no arriesgarse y llevar los tuyos propios. Dependiendo de la duración del vuelo necesitaras más o menos, pero como en el caso de la ropa, mejor que sobre a que falten. No te preocupes por donde cambiarlos ya que los aviones cuentan con cambiadores en algunos de los baños.

Existen unas maletas que están diseñadas para niños (Trunki) y se pueden llevar en cabina. Puede que sean de colores llamativos y aparentemente muy bonitas, pero ten en cuenta que si tus hijos se cansan, serás tu el que finalmente cargue con ellas por lo que quizás es mejor llevar una bolsa o una mochila. Tenemos algún amigo que la tiene y después del primer viaje no la ha vuelto sacar de casa.

¿Y qué hago con el carrito del niño?

Al igual que las sillas de ruedas, los carritos de niño son “bultos” que no pueden viajar en la cabina del avión. Sin embargo, son objetos que puedes llevar hasta la puerta del mismo y una vez allí el personal del aeropuerto los recogerá para bajarlos a la bodega. Es muy importante que cuando realices la facturación de las maletas te pongan una etiqueta especial para que cuando llegues al destino te entreguen el carrito nada más bajar del avión y no tengas que esperar a que salgan con el resto de maletas.

¿Necesito llevar un botiquín para mi hijo?

La mayoría de las compañías llevan a bordo medicación por si algún pasajero necesita algún analgésico o antipirético. En concreto, suelen llevar paracetamol en comprimidos y en jarabe (este último para los niños). Te pedirán que firmes un consentimiento de descargo por habértelo entregado. De todas formas es mejor meter en la bolsa de mano un termómetro y el antipirético que normalmente das a tu hijo y no depender de si en el vuelo hay o no medicación. Por su puesto, si tu hijo utiliza medicación habitualmente (salbutamol, antiepieepticos, insulina…) debes llevarla contigo (y recuerda adjuntar la receta médica para que no te pongan problemas en los controles de seguridad del avión).

Los aviones también llevan material médico para utilizar en caso de emergencia pero solo puede ser utilizado si algún médico se hace responsable de su utilización a bordo.

Pide ayuda en caso necesario

Por último, no tengas duda en pedir ayuda si lo necesitas. Durante el vuelo l@s azafat@s estarán encantados de echarte una mano para hacerte el viaje más fácil a ti y a tus hijos ya que con ello conseguirán que el resto de pasajeros del avión no se moleste con la presencia y actividad de tus pequeños.

Finalmente, si viajas sola con tu hijo, pide ayuda a algún pasajero para que te ayude a cargar las maletas y tu puedas empujar el carro del niño por la terminal. En general la gente está dispuesta a ayudar y es muy raro que en un vuelo con más de 200 personas no haya alguien dispuesto a echarte una mano.


En resumen, viajar con niños en avión no tiene por que ser una mala experiencia. Una buena planificación y gestión de los tiempos te ayudará a pasarlo lo mejor posible. Recuerda que el vuelo es solo el medio de transporte hacia el viaje que realmente quieres hacer, así que no te amargues.

Con niños cualquier imprevisto puede estar a la orden del día así que no te olvides de llevar comida, ropa, pañales y las medicinas que puedas necesitar.

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5 comentarios sobre “Viajar con niños pequeños en avión

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  1. Gracias por escribir este post,me ha gustado mucho!y me gusta que hayais compartido vuestra experiencia puesto que nos sirve a otros padres primerizos que queremos empezar a viajar. Tengo programado un viaje en avión de 2,5 horas con mi peque de 4 meses,¿algún consejo?. Me da un poco de respeto el avión,pero si quiero seguir viajando como antes de ser madre no me queda más remedio 😁. Un saludo!

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    1. Hola Ana!!
      En primer lugar muchas gracias por tu comentario.
      Una de las recomendaciones que damos nosotros a nuestros amigos que van a ser padres es que intenten, siempre que puedan, no dejar de hacer las cosas que hacían antes de tener a sus hijos. A veces es imposible pero es la única forma de no perder la vida que teníamos antes. Así que mucho animo y ya veréis como la experiencia del vuelo es buena.
      Respecto a vuestro viaje, aunque te lo parezca, no es muy largo.
      Acudid con tiempo al aeropuerto, que ya sabéis que los tramites de facturación y seguridad llevan un rato y es mejor no ir corriendo con un bebé a la puerta de embarque. Nosotros intentamos estar al menos media hora antes de lo que marca el embarque ya dando una vuelta por las tiendas. Ademas puedes aprovechar ese tiempo de sobra para cambiar a tu hijo el pañal antes de subir al avión, ya que hasta que no despeguéis y se apaguen las señales de los cinturones no te podrás levantar.
      Respecto a la alimentación, si le estas dando lactancia materna lo tienes muy fácil. Ofrecerle si quiere comer y verás como después se duerme y te da un buen vuelo. Si le estas dando biberón tampoco hay mucho problema, solo tendrás que pedir que te calienten el agua a l@s azafat@s (pero en este caso hazlo con tiempo por si tienen que hacer otra cosa que no te hagan esperar mucho). Como ya has leído en el post, los padres pueden llevar líquidos para beber para sus hijos, así que (aunque solo tome teta) aprovecha y llévate una botella de 2 litros de agua y si te dicen algo dices que es para el biberón.
      Respecto a la bolsa del bebe, llévate ropita de cambio y pañales. Yo creo que con un par de bodies y algo más para encima sera suficiente y pañales 3 o 4. Ya sabes que la caca aveces se sale por muy bien que le hayas puesto el pañal así que por lo menos tendrás ropa de cambio y tendrás limpio al bebe.
      Respecto a los oídos (que es de lo que más os suele preocupar) no tiene por que pasarle. Si ves que empieza a estar molesto ofrecerle el pecho o un biberón.
      También has leído que los carritos los puedes llevar hasta le puerta del avión, eso es así en casi todos los aeropuertos del mundo. La mayoría también sacan el carrito al llegar el avión a destino y te lo dejan en la puerta pero hay otros que no, esto lo tenéis que preguntar al llegar para que no estéis esperando como tontos a que te suban el carrito. en el caso de que no lo subieran (supongo que viajáis dos personas), que uno se encargue del bebé y el otro que se ponga las maletas al hombro que hayáis subido a cabina.
      Por ultimo, cuando facturéis, podéis preguntar al personal de tierra si el vuelo va lleno. En el caso de que no vaya lleno, les podéis pedir que bloqueen un asiento al lado o cerca del vuestro para que lo ocupéis uno de vosotros y el otro se quede con el niño en su sitio y tener libre otro al lado (el que originalmente os habían asignado). es una forma de tener 3 asientos… A nosotros esto nos lo hicieron viajando a Cuba cuando nuestro hijo tenia 12 meses y nos salvo el vuelo (porque no tuvimos que tenerle en brazos las 10 horas del vuelo).
      Y poco más os podemos recomendar. Recordar que el vuelo solo es una herramienta para poder viajar a otros lugares. Intentad pasarlo lo mejor posible porque lo importante es lo bien que lo vais a pasar una vez que lleguéis a destino.
      Esperamos vuestros comentarios a la vuelta 🙂

      Gonzalo (Papá pediatra de Dos Pediatras en Casa)

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  2. Mil gracias por un contenido tan bien desarrollado y que nos da gana de leer una
    y otra vez, pasando de un tema a otro y tan actualizados,
    ¿de qué manera me subscribo a vuestra web? ¿Mandáis mails con las actualizaciones o hay que proseguiros en redes
    sociales para eso?

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    1. Buenos días!! Gracias por tu comentario. Puedes suscribirte en el blog para que te lleguen las actualizaciones o seguirnos en Facebook o Twitter dónde publicamos también todas las cosas que salen en el blog. Un saludo!!

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